miércoles, 27 de febrero de 2008

Las Ciencias Sociales como disciplinas


Entre 1780 a 1830 comienza una de las revoluciones científicas más grande de la historia de la humanidad, surge la revolución industrial, con lo que el Idealismo Alemán entra en crisis, se produce un desarraigo entre la tradición filosófica y la vida práctica. Es aquí donde surgen las ciencias sociales como disciplinas, este concepto no se refiere a la reflexión científica sobre el hombre y la sociedad, reflexión que ha existido desde el siglo XIII, sino que se refiere al surgimiento de campos profesionales con relativa autonomía entre ellos, es decir, en cada uno de estos campos se puede encontrar su respectivo objeto de estudio, método de la disciplina y, por supuesto, especialista, sean exclusivamente sociólogos, economistas, psicólogos, etc. Los grandes pensadores de los siglos XVII, XVIII o anteriores, es decir antes del surgimiento de las ciencias sociales como disciplinas, son, por así decirlo, pensadores integrales, es decir filósofos, geógrafos, matemáticos, sociólogos, psicólogos o antropólogos, simultáneamente.

En la distinción por disciplinas surgida en el siglo XIX el saber se relaciona con la figura del poder, en tanto privilegio profesional. A propósito de la aparición del saber de la ciencia social como disciplina es que se funda la filosofía de la ciencia contemporánea. Existe una orientación desde el saber de los fundamentos hacia la experiencia, en palabras de Marx: “Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo”, en el caso de la fundación de las ciencias sociales, hacia la técnica. Se asumió la ciencia como un hecho y además se asumió que ésta es la mejor forma de conocer, entonces los filósofos ya no buscan un fundamento para la ciencia, el problema pasó a ser técnico: ¿Cómo hacerlo?, es por esto que son llamados filósofos del método. La ciencia, entonces, es un dato, una premisa, y el problema real es encontrar cómo aplicar ese dato del saber científico a un objeto más complejo, al hombre, a la sociedad. La idea del método es una premisa de la cultura científica, es decir que la idea que existe que para conocer se debe utilizar un método es una premisa del propio método, esta idea no es pensada, se da como una obviedad, es anterior al pensamiento. El método, en realidad, no sirve para conocer sino que, mas bien, es la manera en que los científicos presentan sus conclusiones, como se identifican entre si. No es el camino a seguir para llegar a las soluciones sino que es la manera como la comunidad científica se identifica con el resto de la comunidad (legos). El método, entonces, pasa a ser un discurso legitimador y, por lo tanto, una ideología, la ideología de la comunidad científica.